Un día, de tantos otros, en los cuales nos movemos en un mundo roto por nosotros mismos me encontré cinco céntimos al sacar la tarjeta de metro en la parada de Diagonal.
Dicen que usamos un % muy pequeño de nuestro cerebro y creo que ha llegado el momento de ponerlo en funcionamiento con un sólo objetivo, conseguir muchas cosas buenas, no digo materiales, digo buenas, que hagan feliz a las personas que se lo merecen.
Empieza a moverse el engranaje de Inquiring minds...
Un día me encontré
sábado, 23 de julio de 2011.
Publicado por
I.M.
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